Quizás con cada vez más frecuencia los traductores se van animando a la búsqueda de nuevos clientes, y no hablo solo de agencias, también de buscar clientes directos.

A nuestro modo de ver es un gran paso ya que la mayoría de los traductores españoles que conocemos hasta la fecha traducen, pero también suelen realizar algún trabajo más relacionado con la traducción, bien dando clases o bien lo que buenamente pueden. Por decirlo de otra manera, sus ingresos vienen en parte de sus trabajos de traducción y en parte de otros trabajos remunerados. Quizás también con demasiada frecuencia los ingresos de un traductor están vinculados solo a unos pocos clientes y en el momento que alguno de ellos deja de trabajar con el traductor aparecen los miedos y temores de la falta de trabajos mensuales y por consiguiente, la falta de ingresos.

El momento actual no invita a quedarse quieto y a esperar que lleguen momentos mejores, hay que moverse y buscar nuevos clientes a los que atender.

Puro Londres

Es una gran alegría hablar con recién licenciados y que tengan muy presente que además de traducir también tienen que tener una mínima formación comercial para poder conseguir nuevos clientes que les aseguren su trabajo. Se ha comentado desde hace ya muchos años en el mundo comercial que el coste de generar un nuevo cliente es mucho más elevado que el de fidelizarlo por lo que una vez conseguido un nuevo cliente, nuestra “obligación” es tratarlo lo mejor posible y tener herramientas con procesos claros para conseguir una buena fidelización.

También hay que tener cierta facilidad a la hora de hablar con diligencia de nuestra actividad y de nuestras tarifas, sin miedos ni complejos y mostrando claramente qué servicios ofrecemos y qué posibles problemas solucionamos. Tenemos que ser capaces de trasmitir qué hacemos y cómo lo hacemos en poco tiempo de forma profesional y con seguridad.

Además en toda actividad comercial hay que tener una gran resistencia al NO de los posibles clientes. Un  NO es solo parte del camino hacia un SÍ futuro de un nuevo cliente y en el sector de la traducción el ratio de conversión de prospecciones en clientes es muy bajo. Hay que realizar muchas prospecciones para conseguir conversiones positivas que generen nuevos clientes. En otros sectores conocidos, como el de las tecnologías, los ratios de conversión oscilan entre un 5 y un 10%. En este sector, con los datos que tenemos hasta la fecha, se llega a un ratio de conversión bastante inferior, lo que es igual a muchas prospecciones para conseguir nuevos clientes.

Otro dato a tener en cuenta y donde se consiguen clientes con más facilidad son los círculos conocidos, tanto de clientes que ya tenemos como de empresas y profesionales que en algún momento nos pueden referenciar a nuevos clientes y que nos allanan el camino hacia la firma de un nuevo proyecto. Al igual que cualquier nuevo cliente es un potencial referenciador de nuestros servicios y al que deberemos preguntar en el momento propicio si conoce empresas de su entorno a las que le puedan interesar nuestros servicios.

Viendo la tendencia que tenemos la gran mayoría de enviar correos masivos en búsqueda de clientes, apuesto más por la personalización a la hora de hacer labores de captación de nuevos clientes, no ser uno más, diferenciarte. ¿Cómo?

Diferenciarse

Creo que esta pregunta la debe responder cada profesional con su día a día y con la experiencia que vaya acumulando. Además, poco a poco todos los profesionales del sector debemos ir trabajando en concienciar a los clientes de la importancia de las traducciones de calidad. No debemos brindar una calidad desde un punto de vista subjetivo, sino más bien desde un punto de vista objetivo, donde se pueda medir claramente si la traducción realizada es correcta o no. Esto se puede hacer, por ejemplo, realizando una revisión por un segundo traductor de un nivel adecuado que dé más valor a lo realizado por el primer traductor por mencionar alguna forma objetiva de hacerlo. Está claro que existen más formulas para medir la calidad de una traducción y a nuestro modo de ver todas las que aporten valor son válidas. Quizás también hay demasiadas empresas donde los idiomas dependen de un empleado que sabe un poco de tal o cual idioma y va traduciendo lo que buenamente puede sin entender que lo que escribe en ese idioma puede dar una imagen muy pobre de la empresa si lo escrito contiene errores ortográficos, está mal redactado o no trasmite exactamente lo que queríamos.

Esa labor de concienciación sobre el nivel de calidad que deben tener los distintos idiomas, creo que poco a poco todos los profesionales del sector debemos ir inculcándola en nuestros presentes y futuros clientes. Además creo que una vez que los clientes vayan conociendo cada vez mejor el valor de una buena traducción, también será más “sencillo” buscar nuevos clientes para los profesionales del sector, ya que cada vez más empresas demandarán servicios de calidad al ser conscientes de su importancia.